Reseña Club Furies: El Camposanto de Ranma Entero en Ineffable: de sofisticaciones sonoras e idilios celestiales

La semana iniciaba con uno de los mejores lanzamientos de este inicio de año. Un sonido fino y sofisticado. De eso se trata Camposanto, una colección post mortem de cinco pistas originales más un bonus track en la que se encuentran representaciones de conceptos de este tipo: paisajes sonoros amplios a la par de percusiones ansiosas, sin dejar de lado los breaks.

El encargado: Sergio Téllez, quien, después de un breve descanso, ha encontrado su nueva identidad musical y una idea clara del mensaje que quiere transmitir. Ranma Entero es esa identidad, y a poco más de un año de encontrarla, ahora se posa sobre los bellos campos de Ineffable, una de nuestras disqueras mexicanas favoritas.

Ranma Entero irrumpió la escena, girando nuevas pistas de discoteca en bares lúgubres del centro de la Ciudad de México. Sergio Téllez perfeccionó sus habilidades mezclando en su elaborado laboratorio en casa y con estudios desconocidos, antes de recibir capacitación profesional en ingeniería de audio.

Inclinado hacia la música de muebles, Sergio prepara el escenario con texturas cremosas que recuerdan a las pistas ambientales de principios de los años noventa. Inspirándose en los instrumentos de cuerda en composiciones clásicas y texturas granuladas de la música de muebles, Sergio elabora delicadas armonías y las interpone con bajos arenosos y ritmos groovy.

Mezclando bajo el nombre de vani, y lanzando música bajo su propio nombre, Sergio Téllez finalmente tomó un largo descanso. Ranma Entero nació en medio de tiempos inciertos con una percepción diferente y segura de ritmo y tempo.

Ineffable presenta su trabajo Camposanto, cuyo título puede denotar aquel terreno destinado a enterrar cadáveres. Club Furies les presenta la Reseña Completa.

Culiflor es la primera pista, y fue también nuestro estreno para este lanzamiento. La obra parece contrastar, desde el inicio, tanto en sus texturas como en los elementos, en los cuales subyacen la armonía y el ritmo: los acordes guían al escucha y la inmersión se acompaña siempre de una selección rítmica muy lúdica, justa y sugerente que acompaña la sensación de movimiento.

En su correlato visual, se trata de paisajes idílicos, atmósferas celestiales y pastos festivaleros, lejanos de aquella música retumbante. En cambio, cercanos a paraísos delicados y aterciopelados, en los que la vida se llena de completud a través de las notas de Culiflor, cuyo título, además, resulta ser bastante peculiar.

Nag es la travesía del escucha, que encuentra un placer motriz intenso inmediato cuando suena el juego de percusiones, conflictuadas a la par de un bajo insistente. Aquellas remiten a una síncopa que burdamente podría clasificarse como “tropical”. A medida que la canción evoluciona, los poliritmos y sus texturas sugieren siempre sorpresas y su combinación con la selección sonora en los sintetizadores, mantienen la fluidez y el ímpetu con el cual comienza la canción.

Su correlato visual alegra el prado festivalero en el cual la pista anterior nos había hipnotizado: el idilio se traslada a playas frescas, en medio de brisas marinas, bañadas con arena fina y suave. La combinación perfecta para sacar el bañador, golpear los vasos de una bebida refrescante, y seguir disfrutando de los amigos, sólo para que al final un poco de frenesí nos aloque.

Hibiki Dojo es el clímax de la narrativa conjunta de la obra y trayecto sonoro: los breaks y las tarolas con el juego de delays sugieren al escucha ciertos momentos dentro del drum and bass. La sorpresa viene acompañada de una evolución en el ritmo, mas no en la velocidad: las subdivisiones invocan a la aventura y la exploración.

Se trata de una ambivalencia entre velocidad y parsimonia; locura y calma, ímpetu y vehemencia, que al final va a terminar en lugares insospechados.

Burundanga se infusiona de diversión y exploración rítmica que deviene en un paisaje sonoro contemplativo, que, por momentos, se vuelve profundo. Las distancias entre los elementos remiten a la introspección, junto a la constancia y evolución de los arpegiadores. Los acordes suceden e invitan a un trayecto más relajado, inversivo y siempre lleno de sorpresas. Hay texturas digitales cálidas a la par de sintetizadores frescos que combinan con voces orgánicas que hacen galimatías.

La clave en esta pista es la combinación de la diversión y la exploración, que conlleva sorpresas; ese hecho que el final de la pista anterior ya nos anunciaba. Entre calmas manifiestas y excitaciones latentes, no obstante, las sorpresas parecen no llegar —de ninguna manera es queja— y se enclaustran en burbujas y bulbos cargados de toda su energía.

Camposanto es la canción homónima del EP. Refleja los principios de la consolidación del proyecto de Ranma Entero. La narrativa de esta canción transmite un estado de trance soñador y al mismo tiempo conflictuado. La TR-08 que se usó aparenta tener vida propia con la combinación rítmica realizada. El espacio donde se desarrolla esta canción es de alguna manera irreal; una especie de jungla donde hay destellos de luz blanca. Fue empleado un Minilogue en el que se crearon pads cremosos que ayudan a transitar en esta experiencia post-mortem, como si se estuviera navegando en lo subterráneo de un cementerio.

Este cementerio es más que eso, ya que transita de este lugar de los vivos, en el que se rinde homenaje a los muertos, a un mundo propiamente de los muertos: en semánticas mexicanas antiguas, refiere al Mictlán; y en general, estamos en el inframundo. Un lugar en el que todo pasa en slow motion, y al que no conocemos del todo, por lo que nuestro acercamiento es reticente. Al final, dejamos que el lugar guie nuestro andar en él.

Trapsodia 8 viene con la colaboración de Luis Ancheyta —solamente se incluye en la compra del EP en digital a través de Bandcamp—. Se trata de uno de los proyectos más olvidados dentro de las sesiones incompletas de Ranma, y que decidió resucitar. Trance con texturas industriales que funcionan para cualquier espacio.

Es el lugar al que nos ha llevado Camposanto. Después de recorrer el inframundo, el paraíso —o el infierno, cada uno decidimos a dónde queremos ir al morir— se vislumbra. Una vez más, como todo el trabajo, el sonido es fresco, terso y delicado, características que hacen de este trabajo uno de confecciones sofisticadas y muy agradables.

Artista: Ranma Entero
Título: Santocampo EP
Sello: Ineffable
Catálogo: INFF006
Fecha de Lanzamiento: 7 de Enero de 2022 por Bandcamp

Tracklist:
1. Culiflor (3:29)
2. Nag (4:25)
3. Hibiki Dojo (3:21)
4. Burundanga (5:25)
5. Camposanto (5:24)
6. Trapsodia 8 (Bonus Track) (5:10)
Duración total: 27:14

Escrito y producido por: Sergio Téllez
Mezclado por: Sergio Téllez
Masterizado por: Mike Gutiérrez
Trabajo de Arte por: Gabriel Soto

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